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Extensiones de pestañas en Mírame, Madrid: mi experiencia

Por · · actualizado el · 4 min de lectura

Extensiones de pestañas en Mírame, Madrid

Hay una cosa que me siguen preguntando después de muchos años: qué tal las extensiones de pestañas y si merecen la pena.

Así que recupero este post, que estaba en el blog de antes y se perdió cuando lo cerré. La experiencia es de noviembre de 2016, en Mírame Lashes & Brows, en la calle Almirante de Madrid. Lo cuento tal y como fue, pero avísote de entrada: los precios y los tipos de pestaña que menciono son los de entonces y a día de hoy seguro que han cambiado. Lo que no cambia es cómo funciona, cuánto dura la sesión y qué te vas a encontrar.

Me invitaron ellos a probar el servicio. Lo digo porque toca decirlo, y porque no cambia lo que cuento: también está aquí lo que no me cuadró.

¿Cómo es una sesión de extensiones de pestañas?

Lo primero que conviene saber: tarda hora y media. No es un apaño de media hora entre dos recados.

Antes de empezar te miran la pestaña que tienes: cuánta, cómo de larga y de qué calidad. Eso es lo que marca qué tipo de extensión te pueden poner, porque solo se puede poner extensión donde ya hay pestaña. Si tienes huecos, los huecos se quedan.

En mi caso el problema no era la longitud. Las tengo larguísimas, pero tan rectas que parecen de vaca: miran al frente en vez de hacia arriba. Eso, con máscara, se nota.

Luego viene lo laborioso de verdad: con una mano y unas pinzas separan cada pestaña, y con la otra colocan la extensión encima, una a una. Y van cambiando la longitud según la zona del ojo para que no quede un bloque uniforme. Es tan repetitivo y tan suave que te puedes quedar dormida. Yo casi.

Lo que tienes que hacer antes de ir

Esto es lo que más gente se salta y lo que más condiciona el resultado: fuera los aceites de la zona de los ojos.

El aceite reblandece el pegamento. Si te desmaquillas con aceite o con bifásico, las extensiones te van a durar la mitad. Yo me desmaquillaba con un aceite y tuve que cambiarme a agua micelar.

En el centro, antes de empezar, te retiran todo con un desmaquillante específico para extensiones, para que no quede ni rastro de producto.

¿Cuánto duran de verdad?

Aquí viene mi pega, y es la parte que menos se cuenta.

Tus pestañas tienen un ciclo de vida de tres o cuatro semanas. Cuando una termina su ciclo se cae, y la extensión se va con ella. Eso es lo normal y no significa que te las arranque.

El problema es que eso depende de tu ciclo, no del trabajo. Y el mío, por lo visto, es rapidísimo: a la cuarta semana me quedaba una sola extensión, en el ojo izquierdo. Una.

Si te planteas esto como algo fijo, cuenta con un mantenimiento cada tres semanas. Si vas por una ocasión concreta, perfecto.

¿Merece la pena?

Durante el tiempo que las tuve, mucho.

Lo mejor no es cómo quedan maquillada: es levantarte, lavarte la cara, mirarte al espejo y verte bien sin nada. Más de un día salí a la calle solo con una BB cream. Esa sensación es la que engancha, y es la razón de verdad por la que la gente repite.

Sí, si quieres dejar de usar máscara de pestañas, si tienes un evento o un viaje, o si tus pestañas miran al frente como las mías y quieres que miren arriba.

No tanto, si no te importa maquillarte, si tus pestañas se renuevan rápido, o si el mantenimiento cada tres semanas no te encaja en la agenda ni en el bolsillo. Barato no es.

¿Cuánto costaba?

Ojo con este apartado, que son precios de 2016. Los pongo para que te hagas una idea del orden de magnitud, no para que vayas con ellos en la mano.

Entonces había tres tipos de pestaña según lo que buscaras: una muy natural, para quien no se maquilla; una intermedia, que es la que me puse yo; y un servicio de volumen en el que colocan varias extensiones por pestaña.

La que me puse costaba 95 € la primera puesta y 50 € el mantenimiento. Hoy habrá que preguntarlo.

Dónde es

Mírame está en la calle del Almirante, 6, en Justicia, muy cerca del Paseo de Recoletos. El centro no es grande pero es acogedor: recepción, una sala de espera pequeña y las cabinas.

Tienen más centros en Barcelona, Sevilla, Sabadell, Manresa y Girona, y en su web están los precios y los servicios actualizados.

Mi veredicto, diez años después

Lo volvería a hacer para algo concreto: una boda, un viaje, un verano. Para llevarlo todo el año no me compensa, y no por el centro, sino por mis pestañas, que se renuevan demasiado rápido para que salga a cuenta.

Si vas, pregunta dos cosas antes de sentarte: cuánto dura el mantenimiento en tu caso concreto y qué tipo de pestaña te recomiendan para la que tú tienes. Es lo que separa salir contenta de salir pensando que te han vendido algo que no era para ti.

¿Vosotras las habéis llevado? Contadme cuánto os duraron, que tengo curiosidad por saber si lo mío fue mala suerte.

Ficha rápida

Probado por LúaEste producto lo tengo en casa y lo uso: lo que cuento aquí sale de haberlo usado, no de una nota de prensa.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto duran las extensiones de pestañas?

Depende de tu ciclo natural, que suele ser de tres a cuatro semanas. En mi caso duraron menos de lo que esperaba: a la cuarta semana me quedaba una sola extensión. Si tus pestañas se renuevan rápido, te van a durar poco, y eso no es culpa del centro.

¿Se caen tus pestañas con las extensiones?

No se arrancan: la extensión se va pegada a la pestaña cuando esa pestaña termina su ciclo y cae sola, que es lo que hace de forma natural cada tres o cuatro semanas. Lo que sí las estropea es tirar de ellas o usar aceite en los ojos.

¿Cómo quedan las pestañas después de quitarte las extensiones?

Si se caen solas con su ciclo, quedan como estaban. Donde se nota es si te las arrancas o te frotas: ahí sí puedes perder pestaña propia. En mi caso no noté que las mías quedaran peor.

¿Cuánto tarda la primera sesión?

Hora y media, más o menos. Colocan cada extensión una a una sobre cada pestaña, con pinzas, y van cambiando la longitud según la zona del ojo. No vayas con prisa.

¿Hay que cambiar de desmaquillante?

Sí, y es importante. El aceite reblandece el pegamento, así que hay que dejar los desmaquillantes en aceite o bifásicos y pasarse a agua micelar o a un producto específico para extensiones.

¿Dónde está Mírame en Madrid?

En la calle del Almirante, 6, en el barrio de Justicia, cerca del Paseo de Recoletos. Tienen también centros en Barcelona, Sevilla, Sabadell, Manresa y Girona.

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