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Manchas por el sol: por qué salen y cómo prevenirlas

Por · · actualizado el · 5 min de lectura

Rostro de mujer con la piel marcada por el sol

Las manchas son la factura que pasa el sol. Salen despacio y un día te miras con luz natural y ahí están: en los pómulos, encima del labio, en el dorso de las manos. Casi todas se pueden prevenir. Quitarlas, en cambio, cuesta bastante más.

¿Por qué salen manchas con el sol?

Cuando te da el sol, la piel fabrica melanina. Es el pigmento que le da color y su manera de defenderse. El problema llega con los años: las células que fabrican ese pigmento dejan de ir a la vez y algunas se pasan de la raya. En vez de repartirse por igual, el color se concentra en un punto. Eso es una mancha.

Hay una segunda parte, menos conocida. El sol también oxida la piel y deja residuos oscuros dentro de las células (la lipofuscina, lo que hay detrás de las llamadas “manchas de la edad”). De joven la piel los limpia sola. Con el tiempo ese sistema va más lento y se acumulan.

Resumiendo: manchas = sol + años. Por eso salen donde más nos da, que es cara, manos y escote.

¿Todas las manchas son iguales?

No, y esto es lo que más echo de menos en el post que escribí en su día. Meterlas todas en el mismo saco lleva a comprar el producto equivocado.

Léntigos solares. Marrones, planos, con el borde bien definido. Salen en manos, escote y sienes. Son sol acumulado de muchos veranos.

Melasma. Manchas más grandes, difusas y casi siempre simétricas, en mejillas, frente y labio superior. Aquí no manda solo el sol: también las hormonas (embarazo, píldora) y el calor. Es el que más rabia da porque vuelve.

Marcas de granos. Esa sombra oscura que queda después. Se va sola con los meses, siempre que no le dé el sol.

Saber cuál tienes cambia el plan entero. El melasma, por ejemplo, empeora con tratamientos agresivos y con el calor, aunque estés a la sombra.

¿Qué protección solar necesito según mi tipo de piel?

En el post original puse la tabla clásica por tipos de piel: 50 para las muy claras, 25 a 40 para las intermedias, 15 a 25 para las que se broncean sin quemarse. Hoy no la contaría así.

Esa escala sirve para saber lo fácil que te quemas, no para decidir cuánta protección necesitas si lo que te preocupa son las manchas. Para manchas la respuesta es corta: 50+, tengas la piel que tengas. La Fundación Piel Sana de la AEDV insiste además en algo poco glamuroso: casi nadie se pone cantidad suficiente, así que un número alto compensa lo que te dejas por el camino. Con más razón si tomas medicación que vuelve la piel sensible al sol (algunos antibióticos, antiinflamatorios, diuréticos o retinoides).

¿Cuánta crema hay que ponerse y cada cuánto?

La cantidad es lo que casi todo el mundo falla. Para cara y cuello, dos dedos llenos de producto, el índice y el corazón. Para el cuerpo de un adulto, unos 30 mililitros, lo que cabe en un vaso de chupito.

Después, repetir cada dos horas y siempre al salir del agua. Lo de aplicarla media hora antes no sobra, pero prefiero que te pongas bastante y que repitas a que midas el reloj.

Y no es solo cosa de playa. Las manchas se fabrican en los trayectos de todos los días: el paseo del perro, la terraza a mediodía, el coche. Quince minutos al sol ya cuentan.

¿Sirve de algo el protector con color?

Para las manchas, sí. Los pigmentos que dan color (los óxidos de hierro) frenan parte de la luz visible, esa que no quema pero sí oscurece el melasma y que un protector transparente deja pasar tal cual. Si tienes melasma, búscalo con color.

La gorra, las gafas y la sombra entre las 12 y las 16 horas siguen siendo el tratamiento antimanchas más barato que existe.

¿Y si ya tengo manchas, qué hago?

Bajar las expectativas. Una mancha de años no se va en dos semanas: con constancia, lo normal es notar algo a los tres meses. Lo que ayuda de verdad, en cristiano:

  • Niacinamida. Ayuda a que el pigmento no suba a la superficie. Es suave y se lleva bien con todo.
  • Vitamina C por la mañana. Aclara poco a poco y suma puntos al protector solar.
  • Ácido tranexámico. El que mejor va en melasma, porque trabaja sobre lo que enciende la mancha, no sobre la mancha en sí.
  • Retinol o ácido azelaico por la noche. Renuevan la piel y difuminan. El retinol, mejor de octubre a marzo.

Lo que no verás en una crema de supermercado es hidroquinona: en Europa no se vende en cosmética, solo la puede pautar un médico. Si una crema promete resultados de láser por 20 euros, no.

En cabina hay peelings, láser y luz pulsada. Funcionan, pero se hacen en otoño e invierno y con alguien que mire tu piel antes, como en el tratamiento Lift & Firm de TBC. Si prefieres renovar la piel en casa, el sérum de espículas de Feel Free va por ahí.

¿Cuáles son los errores más comunes?

Ponerse protector solo cuando hay playa. Olvidar manos, orejas y escote, que es donde más se nota el paso del tiempo. Usar el bote del verano pasado. Aplicarse limón o aceites “naturales” antes de salir, que es la forma más rápida de mancharse. Y empezar un tratamiento aclarante en pleno agosto sin protección: dinero a la basura.

Septiembre es el mes de arreglar desperfectos, y de eso hablé al detalle en el post sobre qué hacer con la piel a la vuelta del verano.

Cuando una mancha o un lunar cambia: crece deprisa, tiene varios tonos, bordes irregulares, pica, sangra o se descama. Eso no se trata con cremas, se mira. También toca revisión anual si tienes muchos lunares o te quemaste mucho de pequeña. La Academia Española de Dermatología hace campañas gratuitas cada primavera.

Si tienes melasma y llevas meses probando cremas sin resultado, pide cita en vez de seguir sumando frascos.

Si me preguntas por dónde empezar, te diría que por la gorra, la sombra y un protector con color. Lo demás, después. Un sérum antimanchas de 60 euros con el sol dándote en la cara es tirar el dinero, por buena que sea la marca.

¿Vosotras tenéis manchas que os molesten? ¿Las habéis bajado con constancia o habéis acabado en consulta?

Publiqué este post por primera vez en 2024. Lo he actualizado en 2026 con lo que sé ahora.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden quitar del todo las manchas del sol?

Las marcas recientes suelen irse con constancia y protección solar. Las manchas de años se aclaran y se disimulan, pero rara vez desaparecen del todo, y el melasma tiende a volver cada verano.

¿Qué protección solar es mejor si tengo manchas?

Una de 50+ y, si tienes melasma, mejor con color: los pigmentos que le dan tono frenan parte de la luz visible, que también oscurece la mancha. Hay que repetir cada dos horas.

¿Puedo usar un tratamiento antimanchas en verano?

La niacinamida y el ácido tranexámico sí se pueden usar todo el año con protección solar alta. El retinol y los peelings, mejor de octubre a marzo.

¿Por qué me salen manchas si casi no tomo el sol?

Porque cuentan también los ratos sueltos: el paseo, la terraza o el coche. Quince minutos al día suman. En el melasma influyen además las hormonas y el calor.

¿Cuándo hay que enseñarle una mancha al dermatólogo?

Si crece deprisa, tiene varios colores o bordes irregulares, pica, sangra o se descama. Y una revisión al año si tienes muchos lunares o te quemaste mucho de pequeña.

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