Ir al contenido

Alopecia femenina: los tipos que distingue Área Capilar

Por ·· 4 min de lectura

Mujer mirándose el cuero cabelludo frente al espejo del baño

Si dices “alopecia”, casi todo el mundo piensa en un hombre con entradas. Y sin embargo quedarse sin pelo es un susto muy femenino y muy callado. Me escriben desde Área Capilar, la unidad capilar de Clínica Ibiza (barrio de Retiro), con un repaso de los cuadros que más ven en mujeres. Yo no he pasado por su consulta: esto es lo que explican ellos, ordenado a mi manera.

Lo que más me sirvió del texto fue entender que no todas las caídas son iguales. Hay unas que se van solas y otras en las que el tiempo juega en contra. Ese es el criterio con el que te lo cuento.

¿Qué caídas de pelo suelen pasarse solas?

La primera es el efluvio telógeno. Es la caída de golpe, difusa, la de ver el desagüe de la ducha y asustarse. No deja zonas peladas, pero impresiona. Según cuentan, aparece un par de meses o tres después de algo que lo ha disparado: anemia por falta de hierro, tiroides revuelta, una época de estrés gordo, una dieta muy estricta, una operación o unas décimas que se fueron de las manos. Si se arregla el motivo, el pelo suele volver por su cuenta. Explican que, pasado medio año sin mejoría, toca estudiarlo.

Luego está la alopecia posparto, que es ese mismo efluvio con un culpable claro: el bajón de estrógenos tras dar a luz. Del segundo mes al sexto, más o menos, y da bastante miedo por la cantidad de pelo que se va, pero la clínica la describe como una respuesta normal del cuerpo que se corrige sola en seis meses o un año. (Con una bebé de meses en casa, este párrafo lo leí dos veces.) Si se estira más allá del año, dicen que conviene mirar hierro y tiroides.

Y el efluvio anágeno, que es la caída rápida que provocan algunos tratamientos médicos, la quimioterapia sobre todo. Empieza a las pocas semanas y lo habitual, según explican, es que el pelo vuelva al terminar, a veces con otro rizo o incluso otro color.

¿Y las que necesitan que alguien las mire?

Aquí la más común es la alopecia androgenética femenina: el pelo se va quedando fino y ralo por la coronilla, se ve más cuero cabelludo al peinarte y la línea de la frente aguanta, por eso rara vez llega a calvicie. Citan a la Academia Española de Dermatología y Venereología: algo más de una de cada tres mujeres en edad fértil, y la cosa sube después de la menopausia. A veces hay andrógenos altos de por medio, como en el ovario poliquístico, y de ahí que su protocolo femenino incluya estudio hormonal.

La alopecia areata es autoinmune: las defensas la toman con el folículo y salen placas redondas u ovaladas, con la piel lisa, a veces también en cejas y pestañas. Como el folículo no se destruye, el pelo puede rebrotar, aunque nadie puede decirte cuándo.

La alopecia por tracción la causan los peinados que tiran: moños tirantes, trenzas, extensiones. Se nota en el contorno y en los laterales de la cara, donde el pelo clarea. Cambiar de peinado a tiempo la revierte; aguantar años así puede dejarla fija.

Y la que más me hizo parar: la alopecia frontal fibrosante. Es casi exclusiva de mujeres, más habitual tras la menopausia, y cuentan que se diagnostica cada vez más. El nacimiento del pelo va echándose atrás en forma de banda y casi siempre se llevan por delante las cejas. Es cicatricial, o sea que ahí el folículo se pierde y ese pelo no regresa. Por eso insisten tanto en llegar pronto.

¿Cómo trabajan y dónde están?

Arrancan siempre con un diagnóstico por tricoscopia digital, que es mirar el cuero cabelludo con aumento para ver en qué estado está cada folículo. A partir de ahí manejan mesoterapia, plasma rico en plaquetas, exosomas, carboxiterapia, láser, pautas orales y tópicas, micropigmentación e injerto FUE. Ya te conté cómo plantean la mesoterapia capilar y lo que cuesta.

Tienen una norma que me gusta y repiten mucho: a quien llega lo ve un médico, no alguien de ventas. En el equipo están la doctora Jennifer Navarro, médica capilar y regenerativa, junto al doctor Edgar Peña, que firma la parte quirúrgica. La primera consulta no se cobra y el centro está en la calle Antonio Arias, 7. Lo demás, en la web de Área Capilar.

Mi apunte, a falta de probarlo

Esto no es una crema, es información, y como tal me parece de lo más claro que he leído: separa bien lo que se recupera solo de lo que no. Si yo pidiera cita, preguntaría tres cosas: qué analítica entra en ese estudio hormonal, quién firma el diagnóstico y cuánto vale el paso siguiente, porque que la primera visita salga gratis no te dice nada del precio del tratamiento. Y nada de esto sustituye a que te vea un dermatólogo o tu médico: si se te está cayendo el pelo, ese es el orden.

Esta entrada está escrita con la información que me ha hecho llegar Área Capilar: no he pasado por su consulta.

¿A vosotras se os ha caído el pelo después de un parto o de una temporada mala?

Ficha rápida

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la caída de pelo más habitual en mujeres?

Desde Área Capilar señalan la alopecia androgenética femenina: el pelo se afina por la zona alta de la cabeza y se ve más cuero cabelludo, aunque la línea frontal suele mantenerse.

¿Se recupera el pelo que se cae después del parto?

La clínica lo describe como una respuesta normal del cuerpo que suele corregirse sola entre los seis y los doce meses. Si dura más de un año, recomiendan descartar otras causas.

¿Qué significa que una alopecia sea cicatricial?

Que el folículo se destruye y ese pelo ya no vuelve a crecer, como ocurre en la frontal fibrosante. En las no cicatriciales el folículo sigue vivo y el pelo puede rebrotar.

¿Cuánto cuesta la primera visita en Área Capilar?

Indican que la primera consulta no se cobra e incluye diagnóstico por tricoscopia digital. El precio de los tratamientos posteriores hay que preguntarlo allí.

¿Dónde está Área Capilar en Madrid?

En la calle Antonio Arias, 7, en el barrio de Retiro. Es la unidad de tricología y trasplante capilar de Clínica Ibiza.

Te puede interesar